El invierno es la estación más fría del año, momento en que todas las cosas tienden a esconderse o recogerse hacia su interior. Este fenómeno totalmente natural reorganiza todas las cosas de la naturaleza, los árboles, la vida de los insectos, incluyendo nuestro organismo que hace más lento su metabolismo. La energía yang se introduce y guarda en el interior.

El elemento que predomina en Invierno es el agua, y este rige, en el ser humano, los riñones, la vejiga y el aparato reproductor. El color predominante es el negro, el sabor el salado y la emoción el miedo.

En la temporada invernal, si las funciones del riñón son normales; este, puede ayudar al resto de los órganos a adaptarse a los cambios del invierno. De otra manera, conducen al trastorno del metabolismo que generará enfermedad. Razón por la cual, un punto importante para la preservación de la salud en invierno es “nutrir el riñón protegiéndolo del frío”. Los puntos siguientes son esenciales para la aplicación de este principio.

Según la  tendremos que adecuar nuestros hábitos a preservar el yang, a través de la nutrición, evitando el frío, buscando fuentes de calor, y cierto grado de ejercicio.

En invierno es recomendable ir a dormir temprano y levantarse tarde para proteger la energía yin y la Esencia o JIng. Irse a dormir pronto y levantarse tarde en esta estación ayuda a la energía yang a descender y a profundizar en el interior del organismo, como debe ser en esta estación, el yin y la Esencia o Jin pueden acumularse entonces y mantener el equilibrio del organismo. No es recomendable trabajar antes de que amanezca, hay que evitar el frío y acercarse a fuentes de calor, esto nos ayudará a prevenir los ataques de frío que bloquean el yang. Las temperaturas muy bajas en las habitaciones pueden bloquear la energía yang y exponernos al resfriado común. Temperaturas demasiado elevadas favorecen la apertura de los poros de la piel, entonces la energía yang no podrá profundizar y el frío patológico puede invadir el cuerpo con facilidad, desencadenando afecciones por agentes externos y otras enfermedades. Por este motivo es recomendable mantener una temperatura suficiente pero no abusar de calefacciones.

En cuanto a la vestimenta, es recomendable cambiar frecuentemente hacia más o menos ropa según el ambiente en que uno se encuentra, llevar varias capas de ropa nos ayuda en este punto. La ropa de algodón es la más adecuada, sobre todo en el caso de la ropa interior, es un tejido suave, cómodo y natural que conserva muy bien el calor.  La ropa de exterior tendría que ser más gruesa, usar ropa ligera en invierno puede provocar una lesión del yang con facilidad, nos expone al resfriado, el entumecimiento o dolor en las extremidades, articulaciones y caderas. Es frecuente ver a chicas adolescentes en invierno con la cintura desnuda,  esto les hará más propensas a sufrir enfermedades por frío y humedad, que pueden desencadenar en graves alteraciones ginecológicas llegando a propiciar la infertilidad. La ropa excesivamente ajustada tenderá a agitar la energía yang impidiendo su preservación en el interior. Es aconsejable que los zapatos y calcetines sean algo más amplios en esta estación para favorecer la circulación de la energía de manera ligera y armoniosa, asegurando la comodidad y el calor en las piernas. Como los pies se encuentran lejos del corazón, tienen un suministro de sangre lento y en pequeña cantidad, como consecuencia, la piel de los pies tiene la temperatura más baja. La medicina tradicional china sostiene que cuando los pies son atacados por el frío, se afecta el interior y puede conducir a la diarrea, trastorno menstrual, impotencia y dolores de cintura y piernas entre otros.

Regular las emociones

El riñón es el órgano del invierno. El riñón controla el almacenamiento de la esencia (Jing)y representa la base congénita de la vida y se asocia desde un punto de vista emocional con el temor y el miedo. Pasar temor y el miedo de manera excesiva puede lesionar el riñón y provocar cambios patológicos en el riñón. Por eso deben evitarse los sustos.

Por consiguiente, en invierno, el tiempo de la interiorización, de estudio y de recogimiento espiritual.  Tendríamos que estabilizar nuestras emociones y cultivar nuestro espíritu. En invierno debemos ser más cuidadosos y tratar de contener nuestras emociones, privilegiar una mente tranquila y alegre para evitar un exceso de actividad emocional; evitaremos pasar miedo o temor, procuraremos preservarnos cuando sea posible de la disforia (tristeza, ansiedad, irritabilidad, inquietud) emociones que podrían interferir con la energía yang. Solamente cuando la mente está tranquila, puede la energía yang penetrar y atesorarse en el interior, y la energía yin y la esencia acumularse. Son las condiciones necesarias para preparar el retorno de la primavera el próximo año.

Regular la dieta

La ingesta de alimentos tónicos durante el invierno es un hábito tradicional milenario para el cultivo de la salud en invierno. Investigaciones modernas muestran que el invierno es el periodo del año en el que aprovechamos mejor los nutrientes. Además, en invierno, con una dieta adecuada, los nutrientes se transforman más y mejor en energía para alimentar las vísceras, reforzar las extremidades y los huesos.

Durante la época más fría del año, todos los alimentos oscuros (sésamo negro, castañas) y salados (peces y algas) nutren el riñón, la vejiga y el aparato reproductor. También son especialmente adecuadas las raíces, los frutos más profundos de la tierra. Por tanto, el nabo (sobre todo el nabo negro), la chirivía, la zanahoria o la remolacha son alimentos ideales para nutrir los riñones, órganos que, según la medicina tradicional china, son el almacén de energía para toda la vida. Es imprescindible cuidar este sistema para mantenernos vitales y jóvenes.

Completar la dieta en invierno incluye alimentos tónicos y también ciertas especias. Los alimentos tónicos son por ejemplo la carne de cordero, pollo, ternera y especias como la canela, el jengibre o el ginseg, que se pueden utilizar, pero siempre preguntando a un profesional de la medicina tradicional china, ya que la tonificación o un exceso de tonificación podría resultar ineficaz incluso dañina.

En cuanto a las frutas, las más oscuras, como las moras, son ricas en antioxidantes, sustancias antienvejecimiento y muy adecuadas en esta estación. Las legumbres también son ideales para esta época del año; las judías azuki, unas legumbres de color oscuro con forma de riñón, son las mejores para fortalecer este órgano.

En esta época del año debemos rebajar los alimentos crudos y potenciar los cocinados, sobre todo a partir de mediodía. Las frutas también hay que tomarlas mejor cocinadas y nada de ensaladas por la noche. Las nueces y las castañas nos ayudan a preservar el yang.

Para nutrir la parte más interna de nuestro organismo (huesos, médula y cerebro) y no perder calor tenemos que comer alimentos de naturaleza caliente como el trigo sarraceno, los ajos, la canela o la avena, y también ligeramente picantes, que nos ayudarán a movilizar la energía hacia las extremidades. También conviene hacer cocciones largas y tomar sopas o caldos antes de comer, porque preparan el estómago y el bazo subiendo su temperatura. Estas serán mucho más nutritivas si añadimos huesos (lo más interno de un animal) o espinas y algas (provenientes del mar y ricas en minerales).

Entrenamiento físico

Aunque haga frío, es importante que mantengamos el entrenamiento físico. Es la mejor manera de fortalecer la salud. El tipo de actividad dependerá de cada persona, de su condición física y de su entorno. Las actividades físicas recomendadas en invierno incluyen actividades en interior como el masaje tuina de fortalecimiento, ejercicios de qigong, de taijiquan, baile…. En el exterior es recomendable practicar actividades como correr una larga distancia, marcha rápida, juegos de pelota, patines sobre hielo, esquí…

La hora para hacer ejercicio puede ser por la mañana pero no demasiado pronto, los baños de sol también son importantes y el ejercicio en el exterior nos ayudará en este sentido.

Referencias

Basado en una traducción de WANG X. (2002) Life cultivation and rehabilitation of Traditional Chinese Medicine. A newly Compiled Practical English-Chinese Library of Traditional Chinese Medicine. Publishing House of Shanghai University of Traditional Chinese Medicine

GARCIA J. (2002) Ling Shu Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo Eje Espiritual. JG ediciones. Madrid

GARCIA J. (2005) Su Wen Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo Preguntas Sencillas. JG ediciones. Madrid

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