Durante el otoño más de un 70% de nuestros pacientes llegan a la clínica con ansiedad y/o depresión, sobre todo con ansiedad, por eso vamos a explicar qué es y cómo la tratamos.

La ansiedad incluye estados de ánimo parecidos al miedo y a la preocupación y se define como una “emoción desagradable, negativa, que surge en una situación ante la que el individuo percibe una amenaza”.

La ansiedad es el mecanismo de defensa que tenemos desde nuestros orígenes evolutivos, y aunque básico ha demostrado ser de gran eficacia. Se trata del sistema simpático. Este se dispara ante amenazas que interpreta como graves, tanto como para que poner en riesgo la vida. Es un mecanismo universal, se da en todas las personas, es normal, y adaptativo. La ansiedad, pues, nos empuja a tomar las medidas convenientes huir o atacar o hacerse el muerto, según el caso y la naturaleza del riesgo o del peligro.

En la antigüedad, y en los animales, el mecanismo se dispara ante un momento de peligro real, una fiera que ataca o un enemigo.

En la actualidad hay pocos momentos tan críticos en nuestras vidas, el problema viene de cómo interpretamos el riesgo.

El ser humano es el único ser vivo que puede proyectar su mente hacia el pasado o hacia el futuro. Si pensamos que algo muy malo nos va a ocurrir, se desencadena en el momento presente la ansiedad patológica. Y es patológica porque el riesgo o el enemigo no es real, pero el cerebro primitivo dónde se dispara el mecanismo de supervivencia, reacciona como reaccionaba el de nuestros antepasados ante el ataque real de un depredador, disparando los niveles de adrenalina y de cortisol, ambas segregadas por las glándulas suprarrenales. Ambas sustancias preparan al individuo para ejecutar las órdenes del cerebro de huida o ataque.

El cortisol ralentiza los mecanismos de reparación del cuerpo y baja el sistema inmunológico para tener más energía disponible para superar el momento de peligro, también libera gran cantidad de glucosa en sangre para tal fin.

La adrenalina incrementa el ritmo cardíaco y el respiratorio, estrecha los vasos sanguíneos, dilata los bronquios y aumenta la entrada de oxígeno en el cuerpo. Otras hormonas relacionadas con la ansiedad son la dopamina y la noradrenalina.

La dopamina es un neurotransmisor encargado de la sensación de placer. Si la ansiedad se cronifica el organismo puede dejar de producirla conduciendo al individuo a una depresión.

La noradrenalina también se relaciona con el mecanismo de huida o respuesta y también genera mayor cantidad de glucosa en sangre disponible.

Por la tanto la ansiedad es un mecanismo de adaptación muy eficaz, no es mala en sí misma, el problema viene de qué situaciones o personas en nuestras vidas las consideramos tan peligrosas para nuestras vidas. Cómo nosotros interpretamos tales amenazas. En clínica tenemos que diferenciar si se trata de ansiedad, angustia o estrés.

Síntomas de que padecemos ansiedad

Dentro de los síntomas físicos de la ansiedad podemos tener:

  1. Piel pálida y fría.
  2. Sudoración.
  3. Palpitaciones.
  4. Malestar digestivo, desde náuseas a una necesidad imperiosa de defecar.
  5. Mareos.
  6. Sensación de asfixia.

Estos síntomas resultan en una activación del sistema nervioso simpático. Nos está preparando, como ya hemos dicho, para salir corriendo o luchar contra lo que nos amenaza (sea real o no).

No es algo voluntario. En los casos de ansiedad esa activación es continua, no nos relajamos nunca o, si lo hacemos, cualquier cosa puede volver a activarlo. Entramos en un círculo vicioso.

Aquí nos encontramos con dos problemas:

  1. a) El sistema nervioso simpático está siempre activado
  2. b) El sistema nervioso parasimpático no es lo suficientemente “fuerte” para contrarrestar o detener el exceso del simpático.

Uno de los síntomas de la ansiedad que más asusta a los pacientes son las palpitaciones, muchas personas las confunden con anginas de pecho o infartos.

La Medicina Occidental, define las palpitaciones como “la apreciación subjetiva” sentida por el paciente de su ritmo sinusal. Suelen describirse como una sensación de agitación, de incremento en la velocidad e intensidad del latido, que puede acompañarse también en ocasiones de una sensación de pérdida de la regularidad del ritmo, como si faltasen latidos, o se agolpasen.

Desde el punto de vista de la Medicina Tradicional China, las palpitaciones son síntomas subjetivos de los que el paciente es consciente y que se cifran principalmente en los siguientes: latido fuerte del corazón, ritmo cardíaco trastornado, incómodo e incontrolable, sobresaltos y susceptibilidad a los sustos, nerviosismo y agitación.

Las crisis se suelen desencadenar como consecuencia de cansancio o alteraciones emocionales y se acompañan frecuentemente de otros síntomas como insomnio, amnesia, vértigos, acúfenos…

La ansiedad según la Medicina Tradicional China

Según la Medicina China, la ansiedad y los trastornos nerviosos, puede ir acompañada o ser la causa de una Insuficiencia, generalmente de Sangre o de Yin; por un Exceso de Calor, o por una combinación de ambos, normalmente Insuficiencia de Yin con Calor por Insuficiencia.

Cuando hay una insuficiencia de Sangre o de Yin, el Shen (la mente) y el Hun (el alma corpórea) no se pueden asentar y la persona se vuelve ansiosa y duerme mal.

En cuadros de excesos el calor agita el Shen y el Hun y genera ansiedad e insomnio.

Como norma general, el grado de ansiedad o de miedo dependerá de si nos encontramos ante un Exceso o una Insuficiencia, si nos encontramos ante cuadros de Insuficiencia por lo general son más leves, aunque son más rápidos de tratar los cuadros por exceso.

Como ayuda la medicina china en el tratamiento de la ansiedad.

La herramienta más eficaz para tratar la ansiedad es la acupuntura. Hoy en día se sabe que la acupuntura actúa, entre otras cosas, sobre el sistema nervioso autónomo o simpático, teniendo efectos sobre la tensión arterial, tamaño de las pupilas, temperatura de la piel, ritmo cardíaco, etc.

Se sabe también que activa diferentes partes del cerebro en diferentes enfermedades causadas por el desbalance entre las actividades simpáticas y parasimpáticas pudiendo modular la respuesta neurotransmisora lo que ayuda a mejorar a la persona que padece la enfermedad.

Cómo es el tratamiento contra la ansiedad en nuestra clínica.

El buen diagnóstico es vital para que el paciente mejore desde la primera sesión, porque se incrementa la vitalidad general tan importante para que el cuerpo pueda autorregularse. Pero si hay una predisposición del paciente a generar una o varias emociones patológicas, tendremos que acompañar las sesiones de acupuntura con alguna visita con nuestra psicóloga, que ayude al paciente a reconducir los pensamientos negativos recurrentes y a domar la mente.

En caso de ansiedad aguda necesitaremos que el paciente acuda a la clínica tres veces a la semana durante al menos dos semanas seguidas para luego ir espaciando las sesiones hasta llegar a realizar una por semana. Desde la tercera sesión la mejoría es muy notable y con 10 ya puede estar resuelta, luego hay que dar sesiones de mantenimiento para que no se vuelvan a desencadenar las crisis.

¿Existe algún estudio científico publicado sobre acupuntura para tratar la ansiedad?

En un meta-análisis publicado en 2014 se llegó a la conclusión que la acupuntura reduce la ansiedad preoperatoria comparado con placebo o ninguna intervención.

Se ha estudiado el efecto de la acupuntura sobre estudiantes universitarios sometidos a exámenes de la carrera y se valoró que los que se habían sometido a acupuntura habían tenido mejor puntuación en el examen y habían tenido menos síntomas ansiosos.

Un ensayo clínico publicado en 2016 en la cual se comparó la respuesta ansiosa frente a una competición de unos jugadores de fútbol adolescentes, se vio que los que habían recibido acupuntura verdadera frente a los que habían recibido acupuntura falsa o no habían recibido nada, los del primer grupo presentaban una mucho menor ansiedad cognitiva o somática frente a los otros dos grupos.

Como conclusión podemos afirmar que la acupuntura es una terapia efectiva para tratar la ansiedad y es un coadyuvante excelente a otras terapias que estemos utilizando para resolverla, ya con fármacos o con terapia psicológica.la acupuntura es una terapia efectiva para tratar la ansiedad y es un coadyuvante excelente a otras terapias que estemos utilizando para resolverla, ya con fármacos o con terapia psicológica.

 

 

 

 

 

 

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